Viaje a la Maratón del Cuento, en el Itchimbía
May 17, 2009 by monica
Filed under Lugares para visitar con niños
Esta tarde estuvimos en la IV Maratón del Libro, en el Palacio de Cristal del Itchimbía. Tenía curiosidad de ir pero sinceramente estaba preparada para otro evento “para niños”. Sin muchas expectativas decidimos dar una vuelta, y fue verdadera vuelta porque nos hicimos un lío con el bus que nos dejaba en el Itchimbía, que según mi guía se llamaba “Itchimbía-Universidad Central-Turubamba” y total ha sido “Registro Civil – Dorado”. Claro, los buses pasaban por mis narices y yo buscando “Itchimbía”. Al final subimos caminando-corriendo desde el Ejido hasta bastante arriba, donde finalmente tomamos el bus.

Caían truenos! -Por eso el joven tapándose los oídos
Ya una vez adentro lo primero fue ir a escuchar a los cuenta cuentos. Escuchamos un cuento de un conejo que nos gustó, pero no sé de quién era ni cómo se llamaba el cuento porque llegamos justo el momento en que acababa de empezar.

Creo que todos los cuentos los leían los autores. No estoy segura.
Luego vino otro cuento que empezamos a escuchar, pero la historia estaba un poco enredada y tenía que ver con que al niño le tenían que poner una inyección. Tal vez no era la historia enredada si no que yo me quedé pensando en por qué a los escritores les gusta contar de inyecciones.

Mi hijo sugirió que saliéramos así que aprovechamos el cambio de capítulo y nos escabullimos.
Dimos una vuelta por los stands de las librerías y otras “marcas”, con unos pocos hallazgos. Uno en realidad:

En este libro se encuentran varias formas de transportar a los bebés, incluidos varios tipos de porta bebés, cochecitos y las sillas para auto. Realmente no es que sea el gran hallazgo, pero es el primer libro de este tipo que encuentro en Quito. Estaba a menos de $3. Yo lo apuntaría para regalar. Luego, uno de dinosaurios:

*Lastimosamente* no compro de estos libros porque soy socia de la Mediateca de la Alianza y tenemos una variedad grande de libros para elejir (cierto, tengo que renovar mi suscripción!)
La mejor parte fue leer estos cuentos de alumnos del Colegio Americano. Los otros colegios también tenían pero estaban pegados en los murales y no se podía leer cómodamente. No vi a nadie leyéndolos
Igual estos estaban bastante olvidados pero si vas te los recomiendo.

En la foto de abajo no entendí qué hace Weany Poo junto al afiche del Bicentenario. En fin, no por nada es Weany Poo, no?

Este hospital del colegio Pacha Mama

Ya bajando las últimas gradas, que se estaba haciendo denoche

En el Dorado, bajando por la calle Iquique, encontramos este pasaje, que mi peque dijo que quería pintarlo a la acuarela pero que lo hará fuccia porque no sabe cómo hacer rosado. A ver qué sale.

En general estuvo bueno el viaje, sobre todo por las vueltas de la ida, el regreso al atardecer y los cuentos de los niños del Americano. Me hubiera encantado ver más cuentos hechos por niños en un espacio menos olvidado y más cómodo.
También se me hace muy artificial montar tanto disfraz, tanto globo, lápices de colores para promover la lectura. La lectura es algo que generalmente lo hacemos en silencio y sin tanto despliegue de logística. No será que le estamos dando muchas vueltas al tema y quizá confundiendo a los niños respecto a la simplicidad y gratuidad de la lectura?
Tal vez para el próximo año.
Por si te interesa, el gasto total fue de $1, de los 4 buses que tomamos
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También estuve por ahí en la mañana pero no fue buena idea ir a esa hora. Había demasiada gente y a mi bebé le “estresó” tanto globo (que solo era decoración, ninguno disponible para los niños!), tanto ruido y tanta señora tratando de vender sus libros/productos/colegios.
En todo caso, hubo cosas buenas como:
El cuento del conejito y las bolitas de colores de Edna Iturralde (será ese el que escucharon ustedes?) La propia Edna, vestida de unicornio, nos dio un autógrafo
En los stands de algunos colegios le permitieron a mi bebé tocar las cosas y jugar un poco.
Y las chicas de la Universidad Católica, vestidas de personajes de cuento también estuvieron muy simpáticas.
Pero, claro, de lectura no pudimos hacer nada de nada, mejor compramos unos cuentitos y nos fuimos a leer en la casa.
[Reply]
Sí, era ese mismo cuento
Estaba chévere el cuento y su autora!
Entonces no leíste los cuentos escritos por los chicos? Cuando fui no vi a *nadie* leyéndolos, y es una pena. A mí me encantan esos cuentos, y mi hijo se mostraba super interesado también -a diferencia de los que estaban en los stands de las librerías.
Nosotros no compramos cuentos. Funcionamos en modalidad de bajo consumo
[Reply]
No, la verdad es que no leímos nada in-situ. También me encantan los cuentos escritos por los niños (hace años di un tallercito de escritura creativa en un colegio, fue una experiencia muy interesante…, tanto que ahora pienso que no escolarizar es buena opción
)
[Reply]