De Cómo Me Impresionó El Transporte Público En Lima
February 15, 2010 by monica
Filed under La vida cotidiana

Carlos dirigiendo el tránsito en Barranco, Lima
Si has tenido la oportunidad de visitar Lima y usar el sistema de transporte público para moverte, seguramente sabes que es bastante desorganizado.
El mes pasado estuvimos por ahí por más de dos semanas, atravesando la inmensa ciudad de alrededor de 9 millones de habitantes, en un sistema de transporte menos organizado que el de Quito.
Suena a toda una aventura, no?
Cuando empecé a entender el sistema, con precios que varían de acuerdo a la distancia, al tipo de unidad y quizá al criterio del cobrador; con unidades bastante maltratadas e incómodas; con un ruido (o música?) de fondo y el griterío del cobradores, y en un tránsito que no siempre respeta los semáforos y pita sin piedad…sentí que venía de la ciudad con el sistema de transporte más organizado del mundo
.
Por un momento me sentí “orgullosamente quiteña”. Me refiero a un poco más “orgullosamente” de lo saludable.
Me Reí Del Anuncio Sobre Los Asientos Preferenciales
Tengo que admitir que cuando vi un anuncio de “asiento preferencial” pegado en la ventana de la combi maltrecha en la que viajábamos, no lo tomé en serio. Me dije a mí misma:
La combi ya se desbarata y tienen asiento preferencial…seguramente nadie hace caso a esto…
Me equivocaba!
Virtualmente tuve que comerme todos los stickers de la misma índole pegados en todas las unidades que tomé durante nuestra estadía.
La verdad es que no solamente la gente en Lima respeta y hace respetar la preferencia a ancianos, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y personas con niños, si no que lo hacen como algo natural. Es lo que se hace en Lima!

Dentro de una combi en Lima
Damas Y Caballeros De Fina Estampa
No pasó mucho tiempo hasta que me di cuenta de lo que sucedía. Era posible? En una ciudad muchísimo más grande que Quito, en la que se supone que la gente está más apurada, en donde ir parado es más incómodo que en nuestros buses, y en donde parece que no se respetan mucho las leyes de tránsito, sucedía lo que no he visto hace mucho tiempo: La gente me cedía el asiento sin que yo se lo pidiera!
Yo estaba impresionada. Todo parecía ser un desastre menos la cortesía de los limeños y limeñas. Los cobradores dejaban de gritar y de “atrapar” pasajeros para ayudarnos a subir y bajar…me sentía como si hicieran todos un paréntesis porque “la señora sube con bebe”.
Solo una vez hubo una queja general sobre el tema del asiento preferencial: una señora mayor subió con paquetes y el joven que estaba sentado no la vio. Los pasajeros de la combi en seguida se quejaron pidiéndole que se cambie de asiento, y se oían las típicas frases de “ya los jóvenes no son educados como antes”. Pero el joven – bastante cortés según mis estándares- se pasó rápidamente a un asiento en la parte de atrás, solo alegando que no había visto a la señora.
Así era un gusto y un susto usar el transporte público en Lima.
Creo que a algunas damas y caballeros de esta ciudad les haría bien hacer unas pasantías junto a los usuarios del transporte público en Lima. ¿No sería perfecto tener un transporte público cuya principal característica sea la cortesía de la gente?
Bien por esas damas y caballeros de fina estampa que habitan en todas las ciudades del mundo!
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¡Qué maravilla! Me alegro por las mamás y bebés de Lima. Por lo visto esto de los asientos preferenciales no tiene que ver con tener buses super modernos o todo una organización especial en el transporte… tiene que ver con la gente misma, con la cortesía!!!
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Unos buses más modernos no nos quedarían mal, pero igual de qué serviría si al subir el conductor no para bien, o si tienes que ir como sardina junto a tu bebé y nadie te cede el puesto?
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