De Cómo Me Impresionó El Transporte Público En Lima
February 15, 2010 by monica
Categoría La vida cotidiana

Carlos dirigiendo el tránsito en Barranco, Lima
Si has tenido la oportunidad de visitar Lima y usar el sistema de transporte público para moverte, seguramente sabes que es bastante desorganizado.
El mes pasado estuvimos por ahí por más de dos semanas, atravesando la inmensa ciudad de alrededor de 9 millones de habitantes, en un sistema de transporte menos organizado que el de Quito.
Suena a toda una aventura, no?
Cuando empecé a entender el sistema, con precios que varían de acuerdo a la distancia, al tipo de unidad y quizá al criterio del cobrador; con unidades bastante maltratadas e incómodas; con un ruido (o música?) de fondo y el griterío del cobradores, y en un tránsito que no siempre respeta los semáforos y pita sin piedad…sentí que venía de la ciudad con el sistema de transporte más organizado del mundo
.
Por un momento me sentí “orgullosamente quiteña”. Me refiero a un poco más “orgullosamente” de lo saludable.
Me Reí Del Anuncio Sobre Los Asientos Preferenciales Leer más
Niños y niñas contribuyendo con el ánimo de la ciudad
June 10, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana

Mi hijo de 4 años no va a la escuela. En cambio, va conmigo a hacer gestiones, al banco, a museos, a las compras, a conciertos, al mercado, a dejar los zapatos donde el zapatero, a dejar el pantalón para que el sastre nos dé subiendo las bastas, a donde el casero de las frutas…
Recientemente me he estado fijando en el efecto positivo que la presencia de mi hijo tiene en la actitud de ciertas personas, y diría yo que el efecto alcanza a la vida de la ciudad. No es que esté exagerando la importancia de este pequeño por ser mi hijo. En realidad creo que cada niño que anda por la ciudad en compañía de sus padres o un adulto responsable, promueve un cambio bastante positivo en la vida de Quito.
Conozco de un proyecto en Liverpool que lleva mamás con sus bebés a las escuelas y colegios para compartir regularmente un tiempo con los estudiantes. Los resultados de estas experiencias parecen ser bastante positivos, logrando que los niños y jóvenes presten mayor atención e incluso reduciendo los índices de acoso escolar. Es que la presencia de bebés y niños pequeños con sus necesidades satisfechas y junto a sus padres es una experiencia relajante. Has notado que los jóvenes dejan de gritarse entre sí para acercarse a saludar a tu bebé, y que generalmente son muy hábiles tratando a los bebés con cariño?
Nos imaginamos que la presencia de los niños es bulliciosa y caótica. A veces suele ser así, pero esto generalmente tiene que ver con niños sobre estimulados, en ambientes con mucho ruido, falta de contacto físico con sus padres, o tal vez con hambre. Pero un niño relajado,con sus necesidades satisfechas y junto a sus padres genera esta sensación de libertad y afecto, que contribuye a nuestra felicidad inmediata.
Decía que últimamente me he estado fijando en estos cambios positivos, que incluyen:
- El recaudador de la Empresa Eléctrica le sonríe a mi hijo y se emociona cuando él se despide con la mano;
- La funcionaria pública le pregunta cariñosamente a mi hijo cuántos años tiene, mientras se imprime una hoja. Cuando salimos de su oficina se quedó con una sonrisa, que la no tenía cuando entramos;
- El cobrador del bus le ayuda a mi hijo a bajarse y se despide con la mano. Le veo que se va sonreído;
- El casero de las frutas le saluda en Quichua a mi hijo cuando pasamos por la calle (saluda más con él que conmigo). Cuando está con su familia puedo ver cómo todos se alegran, y a veces la gente en la calle se sonríe de que sus saludos son tan efusivos que a veces van de vereda a vereda;
- El sastre de mi barrio deja un rato su máquina de coser para abrir la puerta y saludar con la mano a mi hijo siempre que pasamos. Cuando nos vamos le veo que se queda sonreído;
- Cuando vamos en el bus veo que muchos se sonríen cuando mi hijo va repitiendo los nombres de las paradas y diciendo “cuidado, cierro puertas”…
En fin, tengo más pruebas de esto. Es solo salir a pasear y ver los cambios de cara y actitud. Claro, no siempre pasa pero qué tal si fuésemos más las madres y padres que andamos con nuestros niños para todos lados, incluidos los lugares de adultos?
El otro día me sorprendió una niña con su papá en el bus, que iba enseñándole sus juegos con las manos. “Me subo a la mesa…..mi mamá me pega, mi papá NO”. Claro que hicieron más feliz mi trayecto en el bus, y quizá contribuyeron a mejorar mi ánimo para el resto de la tarde.
Por eso me siento orgullosa de llevar a mi hijo conmigo a todas partes y lo levanto para que pueda alcanzar a ver las ventanillas de servicio y otros lugares altos.
Si tienes niños, fíjate en este cambio del que hablo, y procura llevarlos a todas partes contigo. Si van a la escuela, las vacaciones son un buen tiempo para aprovechar y darle un retoque a esta ciudad con más presencia de nuestros niños y niñas.

Taxis en Cumbayá sin taxímetro
June 5, 2009 by Lucila
Categoría La vida cotidiana
En los valles de Cumbayá y Tumbaco las cooperativas de taxis funcionan sin taxímetro. Utilizan el sistema al “ojímetro”, es decir cobran la tarifa que les parece según las distancias. Cada vez que uno sube a un taxi, tiene que negociar el precio de la carrera con el conductor.
El otro día tuve que tomar un taxi desde el Centro Comercial Cumbayá hasta Tumbaco y no sabía cuánto cobran normalmente para negociar el precio de la carrera. Como suelen verme como extranjera, temo que me cobró una tarifa diferente.
Les recomiendo entonces, si tienen que tomar un taxi en Cumbayá o Tumbaco, que antes pregunten si pueden a alguien que viva por ahí cuál es la tarifa que comúnmente deberían cobrar para poder negociar mejor con el taxista.
Lo ideal sería que allá también se aplique el uso del taxímetro como en Quito. De hecho en un taxi que me subí sí tenía taxímetro, pero el conductor me dijo que allá no lo utilizan ¿entonces para que tiene uno instalado?
Además hay muchos taxis en Cumbayá y Tumbaco que entran en la categoría de “piratas” porque no son amarillos y no tienen ningún número de identificación oficial.

¡Qué calor! – Sobre las salidas con niños en días calurosos
May 26, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana
Por Lucila Donoso
Los últimos días ha hecho tanto calor que hemos llegado con mi bebé a la casa y hasta nos hemos metido a la ducha juntos para sentirnos más frescos (de agua no tan caliente, un poco “sacada el frío”, como dicen). Casi desde que nació mi hijo he decidido que lo mejor para mí es salir un poco durante las mañanas porque así nos divertimos juntos. Ahora que hace tanto calor me he dicho a mí misma que no voy a dejar de salir por eso, igual si llueve (ya tenemos un impermeable que nos regaló nuestro amigo Carlitos).
A las madres que salen con sus bebés durante el día les recomiendo, desde mi propia experiencia:
-usar un pantalón y una blusa bien frescas, livianos y de colores claros, porque aunque en la mañana hace un poco de frío, cuando se acerca el mediodía el calor es casi insoportable y aún más si vas cargando a un bebé. Yo he dejado de salir con un saco (si regreso a casa al mediodía, pero si regreso por la tarde, si lo llevo). Las faldas son perfectas, pero me dan un poco de inseguridad si voy cargando al bebé.
-si subes a un bus, escoger el puesto donde no dé el sol. El otro día que no pude encontrar un puesto con sombra, corrí la cortina que tenía el bus en la ventana para tener sombra.
-llevar agua para tomar y más aún si estás dando de lactar. Igual, parece obvio, pero yo me suelo olvidar de llenar mi botella en casa y luego cuando estoy en el calor sofocante no encuentro un lugar para comprar agua. Esa agua también te puede servir para mojar un poco la cabeza del bebé.
- el sol en estos días es más fuerte durante el mediodía, por eso realmente es mejor tratar de “guarecerse” en algún lugar: como planificar y tomar el bus a esa hora de sol más fuerte, entrar a un lugar y tomar algo para aprovechar de la sombra. En general, el sol “cae” como a la 1.30- 2pm y a veces hasta empieza a llover.
-llevar un sombrero, no solo el bebé, sino también tu misma. Parece algo obvio, pero me he dado cuenta que en Quito muy poca gente usa sombrero y algunos gorras. La gente cree que soy de otro país cuando voy con sombrero, cuando me hablan casi siempre me preguntan de dónde soy.
-si el sol es demasiado fuerte, yo uso el paraguas, porque aunque yo lleve sombrero y mi bebé también, el calor que nos rodea es sofocante y con la sombra del paraguas nos refrescamos y podemos seguir caminando.
-preparar un bloqueador casero que te puede servir para ti y para tu bebé también.
-y para el bebé: en general prefiero llevarlo con poca ropa. Lo que más me ha servido es ponerle debajo siempre un “body” (esos de cuerpo entero) y encima una camiseta y un pantalón. Entonces, cuando hace calor, le saco la camiseta y el pantalón y se queda solo con el body. Hace unos días compré un short por 75 centavos y está buenísimo para cuando hace mucho calor, también dentro de la casa.

Cédame el puesto
May 20, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana
Por Lucila Donoso
Es increíble, pero es verdad: cuando subo a un bus en Quito con mi bebé en brazos (más bien en el fular) tengo que pedir a alguien que va sentado, que me ceda el puesto. ¿por qué? Porque casi nadie se levanta cuando me ven con un bebé en brazos. Ni mujeres, ni hombres, nadie. En general, las personas me miran y luego viran la cara hacia otro lado, algunos jóvenes hombres se hacen los dormidos, conversan, hablan por celular.
Ni en el Trole, ni en la Ecovía, ni en el Metrobus, ni en cualquier bus me ceden el puesto sin que yo se los pida. Bueno, muy rara vez suele levantarse una mujer para cederme el puesto, pero eso luego de un rato de estar parada. Esto me ocurre desde que estaba embarazada y mi barriga se notaba claramente.
Cuando estaba embarazada, como no era tanto el peso y no me sentía tan cansada, me quedaba esperando a ver si alguien se levantaba y me cedía el puesto. Casi siempre tenía que esperar algún tiempo o ir parada. Cuando iba con mi esposo, él se acercaba a alguien y le pedía el puesto.
Ahora que voy con mi hijo, la necesidad de sentarme es urgente, me siento cansada y casi siempre necesito darle de lactar. Así que decidí no esperar. Apenas me subo al bus, me acerco a la primera persona que veo y le digo: ¿por favor me puede dar el puesto? Casi nunca se niegan. Además elijo yo el puesto que quiero: adelante, cerca del conductor y que esté con sombra.
Un día, en el trole, mi esposo le pidió a un señor que me cediera el puesto y el señor dijo: “no”. Mi esposo se enfureció y le dijo que cómo podía no ceder al puesto a una mujer con un bebé en brazos y el hombre respondió: “no me ve que estoy con una maleta?” (era un maletín). Entonces una señora le dijo que le sostenía el maletín y entonces el hombre ya no tuvo más opción que levantarse y darme el puesto.
He visto que muchas mujeres se quedan paradas con sus bebés en brazos (¡y a veces llevan a otro agarrado de la mano!). Ahora no me puedo aguantar y pido a alguien que está sentado que les den puesto.
Me pregunto: ¿dónde quedó la caballerosidad de los hombres? ¿y la solidaridad entre mujeres? ¿tal vez la supuesta liberación femenina hizo que el resto de la humanidad crea que somos super mujeres que podemos con todo?
Quito en general tiene un buen sistema de transporte, con varias opciones para movilizarte. Pero creo que puede mejorar, en especial en la atención al usuario.
Con este tema de los asientos siempre estoy acordándome de Brasil. Hace unos tres años cuando visitamos Río de Janeiro me sorprendí cuando en el primer viaje en el metro un señor me cedió el puesto. El metro no estaba repleto, yo no estaba ni embarazada ni con bebé en brazos. Solo por ser mujer, me imagino, me dio su puesto.
Luego vimos cómo en cada bus de la ciudad hay puestos especiales a la entrada para mujeres con niños en brazos, embarazadas, adultos mayores y discapacitados. Además, todas estas personas no pagan pasaje ¡qué maravilla! ¿no?
Tal vez es pedir demasiado para Quito. Me alegraría bastante que por lo menos me cedieran a mí y a mi bebé el puesto cuando entro a un bus.
Guardar la mantequilla fuera de la refri
April 24, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana

En mi casa nos hemos vuelto bastante mantequilleros, sobre todo luego de leer Nourishing Traditions, y varios textos acerca de los hallazgos del Dr Weston A. Price acerca de la nutrición y la salud dental alrededor del mundo.
La costumbre que he aprendido desde siempre ha sido la de guardar la mantequilla en refrigeración. En los supermercados está refrigerada y algunas refris vienen con apartados justamente para la mantequilla. Pero la mantequilla refrigerada es dura, y si la refrigeramos ya no hay gracia el momento de esparcirla sobre el pan. Esta costumbre venga tal vez heredad del norte, en donde hay gente que refrigera hasta el aceite!
Si vas a un mercado vas a poder ver la mantequilla reposando sin refrigeración, y hay gente que la guarda así en las casas, incluso en lugares un poco cálidos.
Hace tiempo empecé a guardar la mantequilla en un recipiente de vidrio con tapa hermética, fuera de la refri, y veo que así no solo que es más sabrosa si no que recordamos consumirla. Cuando la teníamos en la refri nos olvidábamos de consumirla hasta un día darnos cuenta de que ya no servía.
Has la prueba a ver cómo te va. A mí los 400 gramos me duran alrededor de una semana, porque generalmente hacemos pan o alguna otra receta en la que se va mantequilla, y por esto no he probado qué pasa si la guardo por más tiempo. Es posible que algunas marcas necesiten refrigeración, no he hecho la prueba con estas.
Nosotros consumimos mantequilla artesanal, que se puede comprar en las tiendas El Salinerito, al peso.

Sobre los eventos programados y cancelados
April 19, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana

Ayer sábado decidimos con mi hijo salir a pasear por el Centro Histórico. Ya el viernes nos quedamos con las ganas de asistir a un concierto programado, que luego de varias llamadas y hablar con diferentes personas se nos dijo que o bien era a otra hora o estaba cancelado…quién sabe!
Para el sábado decidí que sería interesante asistir a una visita guiada al Teatro Bolívar, programada para sábados y domingos durante todo el mes de abril en horario de 11h00 a 15h30. Nos confiamos -no llamamos a confirmar.
Llegamos al Teatro Bolívar como a las 12h30 y nos encontramos con el teatro cerrado y sin una sola persona. Las puertas estaban hasta con cadenas!
En fin, preguntamos a un policía municipal que nos dijo que volviéramos a las 3. Luego en Información Turística nos dijeron que seguro a las 4, así que decidimos quedarnos paseando por el centro. Ya a las 3 y media volvimos por el Teatro y seguía igual de cerrado, solo que esta vez estaba parado el guardia del almacén de al lado. El guardia nos dijo que ya no abren los fines de semana, así que desistimos de la visita guiada.
Tal vez abrieron a las 4, como dijeron en Información Turística, aunque las señoritas no parecían muy convencidas. Quién sabe!
Te ha pasado algo similar tratando de asistir a un evento? Creo que lo mejor es siempre llamar a confirmar, o ir pensando en una alternativa en caso de que se cancele el evento.
Si vas a llamar por teléfono también es recomendable armarse de paciencia antes de marcar el primer número. El lado bueno es que generalmente hay alternativas si te quedas sin tu programa.
Tormenta Eléctrica en Quito: Desconecta tus Aparatos
April 17, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana
Bien dicen “abril aguas mil, mayo hasta que se pudra el cayo”…pero no sé qué hay para enero, febrero y marzo…y los otros meses…
En fin, que los aguaceros de ayer y anteayer nos confirman que estamos en abril. Hoy por el norte de Quito hasta cayó un poco de granizo por un ratito, a los tiempos!
La lluvia es algo molesta si estás fuera de la casa o peor aún si se inunda tu calle o hasta tu casa. El lado bueno es que después de la lluvia el aire de la ciudad queda bastante fresco y es ideal para dar un paseíto. Ayer paseamos luego de la lluvia, mientras regresábamos a la casa. Elegimos caminar más, aunque nos mojamos un poco los zapatos y las bastas.
Con la lluvia han venido las tormentas eléctricas. Da un poco de miedo, no? Es mejor guarecerse y no salir si no es necesario. También está el peligro de que se quemen los artefactos eléctricos por alguna descarga. Esto ya me sucedió una vez, y no es nada agradable.
Si hay tormenta eléctrica, desconecta tus aparatos eléctricos.
La Empresa Eléctrica tiene un plan de devolución de aparatos quemados por picos de energía, pero sucede que no incluye las causas “naturales”. Es decir, que si el día está soleado, no hay tormenta, ningún otro incidente como un choque de autos…es posible que te devuelvan el dinero si te acuerdas justamente el momento en que se quemó el aparato en tu casa, y ellos rastrean que efectivamene hubo un pico y sus causas.
De lo contrario -como me pasó a mí cuando se me quemó una laptop- te dirán que en ese momento había tormenta eléctrica y que el seguro no cubre esos eventos.
Ni modo.
Lo mejor entonces, según mi experiencia, es desconectar los aparatos, no importa si tienes un supresor de picos o un regulador de voltaje (cuando se quemó la laptop la tenía enchufada a un regulador de voltaje, apagado). Esto en lo posible y si estás en casa.
Si se te quema un aparato igual intenta con el reclamo a la Empresa Eléctrica. Debes saber exactamente la hora en que se quemó, así que si lo sabes anótalo o calcula una hora o rango aproximado. También necesitan un informe técnico de un sitio autorizado que certifique que el aparato está efectivamente quemado y el valor de la reparación.
El trámite cuando yo lo hice fue relativamente sencillo. Cuestión de ir llevando todos estos requisitos a la matriz en la Mariana de Jesús y 10 de Agosto, tomar un turno y rápidamente fui muy cordialmente atendida. Te hacen esperar unos días y luego llamas para saber si tu demanda tuvo resultado favorable.
Si vas a hacer el trámite verifica los requisitos y el procedimiento, porque ya sabes que estos suelen cambiar frecuentemente. Mi experiencia es de hace unos dos años atrás.
Por si te queda la duda, sí conozco de un caso cercano en el que les devolvieron el valor de la reparación de un VHS quemado, así que vale la pena el trámite, sobre todo si es un aparato costoso.
Una forma de prevenir que se quemen tus artefactos es hacer una conexión a tierra en los toma corrientes. Esto no es algo tan sencillo, y algunas casas tienen enchufes que aparentan tener conexión a tierra pero en realidad es solo el tipo de enchufe y nada de tierra
. Mientras sea posible te recomiendo desenchufar…ya sé que no siempre es práctico o posible.
Aprendido en un bus
April 16, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana
Regularmente andamos en buses. Cómo no hacerlo cuando la ciudad es una escuela para nosotros! Subir a un bus es parte de aprender montones de cosas, sobre todo si se lo hace con gusto (aquí algo muy importante porque si te subes a un bus de mal genio no vas a ver lo que yo he visto y he escuchado en los buses).
El otro día iban un par de señoras conversando el el asiento de atrás acerca de sus plantas, de cuánto las quieren y de cómo las cuidan. Parece que ambas eran de la misma línea y concordaban en todo: que si es bueno conversar con ellas, que si es malo fumigarlas con químicos, que si mejor se las lava con ají, que a tal planta mejor dentro de la casa, que a tal otra que le dé el sol. En fin, que me convencieron -por fin- de que las plantas escuchan cuando les hablamos. Esto digamos que lo sabía en teoría pero necesitaba una confirmación a nivel personal.
Ni alcancé a ver la cara de las señoras, pero no me voy a olvidar de su conversación y ahora voy a hablarles a las plantas convencida de que me están escuchando.
Solo un pedido: que los buses apaguen la música para poder ir conversando, o escuchando las conversaciones de los otros pasajeros
5 Consejos para subir a un Taxi con Niños
March 31, 2009 by monica
Categoría La vida cotidiana
En nuestras salidas usamos varios medios de transporte, incluyendo taxis de vez en cuando. Aquí pongo cuatro recomendaciones a tener en cuenta cuando tomamos un taxi con nuestros niños en Quito.
1. Ten a mano el número de alguna compañía conocida. Puedes visitar una estación de Taxis cercana a tu casa y preguntar si están conectados por radio, si son taxis amarillos, si usan taxímetro en la noche (deberían), si el servicio es 24 horas. Registra el número y dirección de tu casa para que en una emergencia puedan llegar rápidamente con solo darles tu teléfono. Es conveniente que tengas por lo menos unas 2 compañías conocidas.
2. Súbete al taxi en un lugar seguro. Pídele al chofer que se dé la vuelta para evitar cruzar calles peligrosas, o que se adelante para que puedas subirte en un lugar seguro.
3. Si tomas un taxi en la calle, asegúrate de que tenga sus placas, su número de permiso del Municipio (sticker en el parabrisas), el logotipo de la cooperativa pintado en la puerta. También pregúntale al taxista si tiene taxímetro (para evitar sorpresas y malos entendidos).
4. El niño en el asiento de atrás. Inclusive si van varias personas, insiste en que los niños vayan sentados en el asiento de atrás. No los coloques en el medio, sino detrás de un asiento y mejor si es con cinturón de seguridad. La mayoría de taxis tienen cinturones en los asientos de atrás, pero no los sacan de debajo del asiento. Si todos insistiéramos en solicitar y usar el cinturón de seguridad, creo que los tendrían afuera. Si tu niño todavía utiliza silla de seguridad, has lo posible por llevarla en el taxi, especialmente si el viaje es largo.
5. Antes de subirte, o el momento que acabas de entrar, cuenta los paquetes que llevas a mano y tenlo pendiente el momento de bajar para que no te olvides. En lo posible simplifica los paquetes para tener un solo bulto.
Y por supuesto, entra saludando y despídete del chofer. Los niños aprenden de nosotros y pronto escucharás a tu niño entrar saludando a muchos lugares sin tener que “sugerirle” que lo haga. Buen viaje en taxi!







